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Eclipse solar total: cómo la sombra de la Luna puede cambiar la temperatura, el viento y la humedad

El eclipse solar total de este miércoles 12 de agosto no solo ofrecerá un espectáculo astronómico. La reducción repentina de la radiación solar puede provocar cambios temporales en la temperatura, el viento, la nubosidad y la humedad.

Este miércoles 12 de agosto, el cielo será escenario de uno de los fenómenos astronómicos más esperados del año: un eclipse solar total. Mientras la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra y bloquea por unos minutos su luz, la atmósfera también responde a ese cambio repentino.

En las regiones atravesadas por la franja de totalidad, la disminución de la radiación solar provoca un enfriamiento temporal del ambiente. El descenso no es igual en todos los lugares y depende de factores como la nubosidad, la humedad, la estación del año y la altura del Sol sobre el horizonte.

En condiciones favorables, durante eclipses anteriores se registraron descensos de varios grados. Además, la temperatura puede continuar bajando incluso después del momento de máxima oscuridad, debido a la respuesta gradual de la superficie terrestre y de la atmósfera.

¿Qué pasa con el viento?
El eclipse también puede alterar temporalmente la circulación del aire.

Cuando la superficie terrestre recibe radiación solar, se calienta y favorece el ascenso del aire. Al reducirse de manera repentina ese calentamiento, la atmósfera puede estabilizarse y modificar los movimientos locales del viento.

Durante eclipses anteriores, distintas investigaciones detectaron variaciones en la circulación atmosférica, fenómeno que popularmente se conoce como “viento de eclipse”.

El efecto puede sentirse como una disminución momentánea de la velocidad del viento o como un cambio en su dirección, dependiendo de las condiciones locales.

La nubosidad también puede cambiar
La reducción del calentamiento solar puede disminuir temporalmente el ascenso de aire cálido y, en determinadas condiciones, favorecer la disipación de algunas nubes.

Sin embargo, ocurre también el efecto contrario: las propias nubes pueden reducir el enfriamiento, porque ya bloquean parte de la radiación solar antes de que comience la fase más intensa del eclipse.

Por eso, la respuesta del ambiente puede ser diferente incluso entre lugares relativamente cercanos.

¿Puede aumentar la humedad?
El descenso de temperatura también puede modificar la percepción de la humedad.

La temperatura del aire está relacionada con el punto de rocío, que indica la cantidad de vapor de agua presente en la atmósfera. Si la temperatura baja rápidamente durante el eclipse, puede acercarse a ese punto y hacer que el ambiente se perciba algo más húmedo.

Esto no significa necesariamente que haya un aumento importante del vapor de agua. Se trata principalmente de una consecuencia temporal del enfriamiento producido por la disminución de la radiación solar.

¿Dónde se verá el eclipse total?
La franja de totalidad del eclipse del 12 de agosto atravesará sectores de Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, España y una pequeña zona de Portugal.

En España, el fenómeno tendrá especial relevancia porque será un eclipse solar total visible desde territorio continental, con varias localidades ubicadas dentro de la trayectoria de totalidad.

En Madrid, por ejemplo, el máximo del fenómeno se producirá alrededor de las 20:32 hora local, equivalente aproximadamente a las 15:32 en Argentina.

En Islandia, la totalidad comenzará cerca de las 17:48 hora local, aproximadamente a las 14:48 de Argentina.

Portugal tendrá un eclipse parcial en Lisboa, mientras que la franja de totalidad atravesará una pequeña zona del noreste del país.

¿Y cuándo será el próximo eclipse solar total?
El calendario astronómico ya tiene marcada otra fecha: el 2 de agosto de 2027, cuando otro eclipse solar total atravesará sectores del sur de España, el norte de África, Arabia Saudita y Yemen.

Para Estados Unidos, uno de los próximos eclipses solares totales visibles desde su territorio será el 30 de marzo de 2033, en Alaska.

⚠️ Cómo observarlo de manera segura
Durante las fases parciales del eclipse, nunca se debe mirar directamente al Sol sin protección ocular adecuada.

La recomendación es utilizar anteojos especiales para eclipses que cumplan con los estándares correspondientes o recurrir a métodos de observación indirecta, como un proyector estenopeico.

Tampoco se debe observar el Sol a través de cámaras, binoculares o telescopios sin filtros solares diseñados específicamente para esos instrumentos.

La única excepción ocurre durante la breve fase de totalidad, cuando la Luna cubre completamente el disco solar. En ese momento puede observarse directamente la corona. Apenas reaparece cualquier parte del Sol, la protección ocular vuelve a ser indispensable.

El eclipse, entonces, será mucho más que unos minutos de oscuridad: será también un pequeño experimento natural en el que la sombra de la Luna cambiará, aunque sea temporalmente, el comportamiento de la atmósfera terrestre.

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